05 enero, 2009

Estoy con la música al mango, sumo - y pobres los vecinos sonlas 13:57. Bueno, que no me rompan las bolas! yo así soy feliz. Que bizarro mirarme desde afuera, que bizarr o o o .. Me veo de afuera y digo : un papá viviendo en ee.uu, hace 5 años va a ser la primera vez que te fuiste alla, con una esposa de 20 años menor, una hermana bastante conflictiva, hermosa, que salió con lo mejor de la familia, soñadora, sí que va a llegar a algún lado. Un hermano skater, de 15 años, que ya por sus vinculos está llendo por el camino que todo adolescente pasa, y debo admitir que me da un poco de miedo. Una madre trabajadora, que da su vida por nosotros, pero lamentablemente yo siempre quiero un poco más de afecto. Yo, la hermana del medio, la obeja negra, la que tiene los mil y un dramas, la que se le chispotió el cerebro, la que no se decide por nada, la de un chico que no puede dejar, mientras que lo único que hace él, es hacerle mal . Pero seré feliz? realmente, estoy conforme con mi vida? yo creo que me adapté bastante ya, pero si renegás lo que sos y de donde venís, hay si que no podés vivir. No sé. Raro. Estoy en una etapa solamente para mi, para nadie más, para pasarla bien, para caminar mucho-mucho, para reirme. La etapa pasó, pero sigo sin bancarme a mucha gente, y sigo siendo molesta por todo.
Tengo unas ganas de cambiarrrrrrrr, de hacerme el arito en la nariz, pero mamá dice que hasta los 18 no, asi que se curta, o sea no entiendo, puedo fumar enfrente suyo y con ella, pero no puedo tener un arito. ÉH,no se. Quisiera que me venga algo de inspiracion porque tengo un lienzo todo limpito blanquito en mi cuadro esperando a que alguien lo pinte, y tengo nuevos oleos :D
Me estan picando mucho las rastas!

Adelante!
(si luchaste por un mundo mejor, y te gustan esos raros peinados nuevos, no quiero ver al doctor!)

1 comentario:

Diana dijo...

Yo te veo desde afuera, y te veo hermosa, llena de vida, con un futuro en la cual tenés miles de caminos para elejir (eso genera angustia, pero eso hace que la vida tenga peso, que valga la pena vivirlo), yo te veo desde afuera y envidio el brillo de tus ojos, la suavidad de tus gestos, la energía de tu impulso, y el brillo intenso de tus meditaciones silenciosas, yo te veo desde afuera y te imagino en tu remolino mental, y te imagino en un juego de Mamushkas interminables, mágicas, oprimentes, abismales, y finalmente en una imagen casi surrealista, deformada por el miedo, te escucho recitando "Las flores del mal" de Charles Baudelaire:
-¡Oh dolor! ¡Oh dolor!
Devora vida el Tiempo,
Y el oscuro enemigo que nos roe el corazón,
Crece y se fortifica con nuestra propia sangre....